domingo, 15 de marzo de 2009

El AVE turco habla español

Entra en servicio en Ankara la primera línea de alta velocidad con trenes de CAF

El recién inaugurado tren rápido entre Estambul y Ankara descarriló en julio de 2004 en una zona montañosa de Anatolia cuando circulaba a más de 120 kilómetros por hora: murieron 28 personas. Los gobernantes turcos fueron conscientes entonces de que sus anticuadas infraestructuras ya no soportaban las necesidades de comunicación de un país de 72 millones de habitantes y en pleno crecimiento.

En vísperas de unas decisivas elecciones locales, el primer ministro turco, el islamista moderado Recep Tayyip Erdogan, se sentó el pasado viernes en la cabina de conducción de un tren de tecnología española para inaugurar la primera línea de alta velocidad de Turquía. Doce trenes de seis vagones fabricados por Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) en Beasain (Guipúzcoa) por un importe de 220 millones de euros prestarán servicio entre Ankara y Eskisheir (245 kilómetros al oeste de la capital turca) con una velocidad máxima de 250 kilómetros por hora. El trayecto, que hasta ahora se recorría en unas tres horas, se cubrirá en apenas 80 minutos.

"Éste es el primer tramo en la estratégica línea de alta velocidad Estambul-Ankara", precisa Ender Arat, embajador de Turquía en España. "Le seguirán otras tres líneas ultrarápidas para enlazar las principales ciudades".

La TCDD, la compañía estatal de ferrocarriles de Turquía, ha estrenado las primeras unidades de alta velocidad producidas en España que operan en el exterior. Tras culminar la línea hasta Eskisheir -en cuya obra civil ha participado la también española OHL, con un presupuesto de 740 millones de euros- las obras del tramo restante hasta Estambul, adjudicada a una empresa China por 1.300 millones de euros, tropiezan con grandes obstáculos en un accidentado el terreno, que exige la construcción de grandes túneles y viaductos para que los trenes puedan cubrir los 530 kilómetros que separan a Ankara de la antigua capital otomana en apenas tres horas.

"Pero todo depende de la terminación del proyecto Mármara: el túnel submarino que enlazará Europa y Asia bajo el estrecho del Bósforo", advierte Arat, antiguo asesor diplomático de Erdogan. "Entonces será posible viajar en el mismo tren desde Londres hasta Pekín". El túnel ya ha sido excavado por una empresa de ingeniería japonesa y han comenzado los trabajos de revestimiento para que pueda entrar en servicio a finales de 2010 o comienzos de 2011. "Las obras se han retrasado por los continuos hallazgos arqueológicos", reconoce Arat. Durante la construcción de la estación de Yeni Kapi, en la parte europea de Estambul, salió a la luz un antiguo puerto bizantino oculto.

El Gobierno de Ankara licitará dentro de un mes la construcción de la nueva línea Ankara-Konya, junto a la adjudicación de otros seis convoyes de alta velocidad. También prepara el pliego de condiciones para la línea Ankara-Sivas, que contará con 17 nuevos trenes, y aún están en proyecto las líneas Ankara-Esmirna y Estambul-frontera con Bulgaria.

CAF cuenta con una cartera de pedidos de 4.100 millones de euros, un 50% de los cuales corresponde a contratos en el exterior. La empresa española recibió también la adjudicación de 14 unidades de tranvía para la ciudad de Antalya, en la costa mediterránea del sur de Turquía, y de 33 trenes de cercanías para la red metropolitana de Esmirna, en la costa del Egeo. "En total, sumamos un volumen de negocio de 400 millones de euros en Turquía", asegura un portavoz de la compañía. "Tenemos la tecnología y estamos orientados hacia la exportación". Además de sus proyectos en Turquía, CAF tiene pedidos en Argelia, Reino Unido, México, Chile, Brasil, Italia, Arabia Saudí e India.

Cuestas, las de Estambul

Cada vez que se me fastidia una pierna pienso en las mejores cuestas de mi vida. Hoy he despertado con una fijación por las subidas y bajadas de Estambul, y he dado gracias a quien sea porque durante mi última visita reciente –una invitación para charlar en el animadísimo Instituto Cervantes de allá propició un par de inolvidables días– pude trotar arriba y abajo por sus zocos menos conocidos, sus callejas más auténticas. Pienso en todo ello porque, además, en estos momentos se exhibe en Madrid una muestra del fotógrafo Francisco Mas Manchón, que refleja Estambul, su Estambul, esa ciudad que siempre imagino y recuerdo tal como él la ve, en blanco y negro. Es en Ultravioleta, Escuela de Fotografía, y dura hasta el 2 de mayo la exposición. No se la pierdan. Estambul tiene muchos turistas, pero menos amantes profundos de lo que debiera. Es una ciudad intensa, dulce, dura, fuerte, amable, recia. Una ciudad que no está para cuentos. Hay que meterse dentro, y eso no te lo permite con facilidad. Yo la paseo cuanto puedo, con la ayuda de Angelita y de su grupo de amigas españolas y de amigos turcos, y con Antonio, con la gente que les rodea.

Luego te caes, te descacharras en cualquier lugar sin interés exótico, y se acabó Estambul, por el momento. Pero has tenido suerte y no te has roto la cabeza. Recuerdas. Trepas y te deslizas por las cuestas de la memoria. Y eso ayuda a superar las miserias del cuerpo.

Estambul, pues. Blancos, grises, negros. Sombras, seres, vapor. La lumbre de un puesto ambulante de sardinas, los espetones como armas de caballero, las manos atareadas de los hombres, buscando el amparo de la lumbre. Rostros de currantes, de ciudadanos atareados. Mujeres que se afanan. En el zoco que va a dar al mercado de las especias se desarrolla –se desenvuelve, como si fuera un rollo de papel de aluminio– un espectáculo que alela las pupilas. En esos comercios en donde la gente de verdad adquiere aquello que en verdad necesita –y en donde el viajero puede encontrar candados, bufandas, yo qué sé: utensilios poco glamorosos, pero tan indispensables como la vida, o las rodillas–, el espectáculo de la cotidianidad deslumbra. Los maniquíes de cartón/yeso, tales que aquellos que en mi infancia lucían “un traje Casarramona de Primera Comunión es para todos los niños su más querida ilusión”, permanecen en las aceras, vestidos con indescriptible formalidad. Las niñas, con miriñaques similares a los que lucíamos cuando éramos comulgantes. Los niños, hechos unos marquesotes, algunos hasta con bigotes pintados, ornando primorosas boquitas de picaflores. Si no fuera porque no deseo turistas en ese zoco, sino visitantes, sino viajeros, les recomendaría que le dedicaran tanto interés por lo menos como a la Suleimaniyya.

De mezquitas –las reinas–, paisajes, mares, estrechos, bósforos y mármaras empezaba yo el día con los ojos repletos, pues pusieron a mi alcance un hotel que sí recomiendo encarecidamente pues: no es caro, tiene encanto, es pequeño, el personal es encantador, las habitaciones son cómodas, tiene bar y restaurante… pero, por encima de todo, posee un techo de cristal desde cuyo interior se puede desayunar y sentir que Estambul te rodea, te abraza, te sorprende. Se llama hotel Adamar y no tengo en él más interés que el que sentimos cuando descubrimos algo apreciable y digno de recomendar. Está en una cuesta –como debe ser, en Estambul–, en la calle Yerabatan, barrio de Sultan Ahmet. Durante ese par de días en que recibí la hospitalidad del Cervantes y el calor de mis amigos –mando un beso a Nicolás y al grupo de lectura de allá, que tan activo se muestra; y al encantador muchacho que discutió conmigo–, Estambul, en donde hacía un frío siberiano, no pudo resultar más hogareña.

Regreso con la ternura del recuerdo a aquel narguile que fumamos tú y yo, Antonio, en el lugar al que llegué con tu mujer, subiendo escalones empinados que algún día volveré a pisar. Y recuerdo al camarero que nos atendió, y al orgullo que sentía por ver su establecimiento, tan cotidiano, tan de ellos, visitado por tres extranjeros.

MARUJA TORRES 15/03/2009

domingo, 8 de marzo de 2009

Estambul Torres y alminares

«Si la Tierra fuera un sólo estado, Estambul sería su capital», Napoleón Bonaparte. «Mezquitas con enormes alminares que se perfilan sobre el color azufre del atardecer», Pierre Loti. «Mano antigua cubierta de anillos tendida hacia Europa», Jean Cocteau. Tres formas de definir esta ciudad entre las infinitas posibles. Desde la rotundidad del emperador y el apasionamiento del romántico, hasta la ambigüedad del polígrafo y cineasta.
Oriente y Occidente, dos puntos cardinales. Asia y Europa, dos continentes. Mármara y Negro, dos mares. Costantinopla y Estambul, dos nombres. Torres y alminares, dos símbolos del poder y de la fe. Eterna dualidad de una ciudad eterna. Constante ambivalencia de la más oriental de las ciudades occidentales (y viceversa).
Estambul es una mixtura sin divisiones claras. Una imprecisión mil veces definida por propios y extraños. Y entre los propios destaca el escritor Orhan Pamuk, premio Nobel en 2006, cuya obra refleja la yuxtaposición de las tradiciones orientales con las occidentales, la añoranza por un pasado perdido y anhelo por la modernidad inalcanzada. Otro ejemplo es el cineasta Fatih Akin, director y guionista de «Cruzando el puente», una lúcida aproximación a la música y la sociedad actual turca que ,como el mismo Akin -un «kanak» nacido en Berlín de padres turcos- es la fusión de dos culturas.
No debe extrañarnos, pues, que la capital de los sultanes otomanos vaya a ser el año que viene la capital cultural de Europa. Como a nadie extraña que Anatolia (Çatalköyük), el corazón de Turquía, haya sido una de las cunas de la civilización occidental.
Mezcla respetuosa y enriquecedora que queda patente en la mezquita de Kariye, antigua iglesia de San Salvador de Chora, un macizo edificio bizantino que el gran visir Atik Ali Pacha salvó de la quema y al que mandó añadir un alminar. O en la Mezquita Árabe, antigua iglesia de San Pablo.
Y qué decir de Santa Sofía, símbolo de la ciudad, antigua basílica cristiana construida en el siglo VI por el emperador Justiniano I, y que los turcos, nada más tomar la ciudad en 1453, convirtieron en mezquita sin apenas tocarla y con la adición de cuatro alminares.
Porque torres y alminares son una constante en el paisaje estambulita. Las torres representando el alma occidental de la ciudad, los alminares, la oriental.
Y entre las torres de Estambul hay una clara reina, la de Gálata. Vista desde la ciudad antigua casi se solapa con la torre del hotel Mármara Pera de 19 pisos. Esta del siglo XX, la otra del XIV, cuando los genoveses reconstruyeron allí una atalaya anterior. Torre circular coronada por una caperuza cónica, sirvió sucesivamente como baluarte de la ciudad amurallada occidental -frente a la ciudad bizantina del otro lado del Cuerno de Oro- cárcel y observatorio de vigilancia contra incendios y del movimiento portuario.
Mirador abalconado
Hoy es una atracción turística de primer orden. Al mirador exterior abalconado, situado a 62 metros de altura, se puede acceder por una escalera de caracol de 143 escalones o en ascensor. La vista en panorámica de 360 grados sobre la ciudad es uno de los imprescindibles de Estambul.
Entre los alminares -minarete es un galicismo que hay que evitar- la cosa está más reñida. Hay tantos que el turista tiene difícil encontrar un ángulo en el que la cámara no capte alguno.
El alminar (de «al manara», el faro) es una torre situada junto a la mezquita desde la que el almuédano o muecín realiza el «adhan» o llamada a la oración cinco veces al día. Hoy, en la mayoría de sus balconcillos hay altavoces desde los que se difunde la llamada previamente grabada. Hasta tal punto son símbolos del islamismo -como los campanarios pueden serlo del cristianismo- que la extrema derecha suiza ha promovido iniciativas para que sea prohibida su construcción en el país helvético.
Y entre todos los alminares de Estambul permítanme que me quede con los de la mezquita de Solimán el Magnífico. No es que desprecie los de la Mezquita Azul, que tiene seis cuando lo normal es no sobrepasar los cuatro, pero los construidos por el gran arquitecto Sinan en el siglo XVI en una de las nueve colinas que domina Estambul son el epítome de la arquitectura otomana. Cilindros como cohetes apuntando al cielo, esbeltos y con tejado cónico. Aspecto este último que los vincula con la Torre de Gálata. De nuevo la dualidad de Estambul

jueves, 26 de febrero de 2009

«Turquía lo tiene todo para convertirse en una potencia al margen de Europa»

«El turco tiene un carácter impresionante, es perseverante y pone una gran pasión en todo los que hace, como los españoles que emigraban a Sudamérica en lo años 50»

E l que pasa una temporada en Turquía al final se queda. Esa es la opinión de Giovanni Ercolani, un italiano errante fascinado por la vitalidad que desprende el que fuera epicentro del Imperio Otomano. Especialista en terrorismo internacional y estudios de seguridad de la Universidad de Nottingham-Trent, Giovanni pasó cuatro años como Oficial Asesor de Seguridad del Cuartel General del Comando de la OTAN en Izmir, tiempo más que suficiente para desdeñar todos los tópicos que rodean al país que marca la frontera entre Europa y Asia. El profesor estuvo ayer en la Universidad de Murcia para hablar de las señas de identidad y la política exterior de la República turca.
- Usted piensa que Turquía desempeña un papel decisivo ahora mismo en el contexto internacional.
- Es que, a nivel geopolítico, en estos momentos, es uno de los países más importantes del mundo. Se encuentra en una zona clave, marcada por diversos conflictos e intereses y puerta de entrada a Europa de una gran cantidad de recursos energéticos. Sólo en 2007, los turcos se embolsaron 620 millones por el peaje que paga el petróleo y el gas al pasar por su territorio. Por si fuera poco, tienen una industria muy importante y una sociedad moderna y tolerante que evoluciona a paso agigantados, muy alejada de nuestros estereotipos.
- También parece fundamental el hecho de que el caso turco demuestre que islam y democracia pueden ser plenamente compatibles.
- La verdad es que eso no es del todo exacto. El fenómeno turco se produce gracias a unas circunstancias muy especiales, difíciles de repetir en el resto del mundo musulmán. Eso no quita el hecho de que sea el mejor interlocutor posible con el islam. No hay que olvidar que Turquía no es más que un invento de Ataturk, hecho a imagen y semejanza del pensamiento europeo. De hecho, lo propios turcos no saben bien como definirse.
- Entonces, ¿por qué despierta tantos recelos que Turquía se integre en la Unión Europea?
- Porque el continente tiene miedo de ser invadido por 70 millones de turcos, algo que, no va a pasar ya que todos los que salgan - que no serán tantos- volverán finalmente a su país. Paradójicamente, a Turquía le hace falta un proceso de europeización pero no le hace falta Europa porque lo tienen todo para convertirse en una potencia por sí mismos. Además, el turco tiene un carácter impresionante, es perseverante y pone una gran pasión en todo lo que hace, al igual que los españoles que emigraban a Sudamérica en los años 40 y 50 y que al final acababan conduciendo un Rolls-Royce. De hecho, en Alemania están comprando un buen número de empresas. A mí lo que me daría miedo de verdad es esto.
- ¿Qué me dice de la creciente islamización que denuncian algunos dentro del país?
- El primer ministro Erdogan y el partido en el gobierno (AKP) no tienen un discurso ni mucho menos radical, tal y como se desprende de su comportamiento en la escena internacional. Lo que ocurre es que, a veces, hay que saber interpretarlo en clave interna y saber cuando se habla de cara al electorado más conservador. No obstante el rechazo que están sufriendo por la UE siempre favorece posturas más extremas y es que, a pesar de que que la sociedad turca intenta abrirse al mundo, siguen sin sentirse aceptados. Además, este un país con demasiadas diferencias sociales y los partidos, organizaciones y universidades islámicas se han convertido para los más humildes en el único medio para prosperar.
- ¿No le parece paradójico que, contra cualquier brote islamista, se el ejército el que se erija como guardián de la democracia frente a la voluntad popular?
- Las fuerzas armadas constituyen una elite intelectual que ve la religión como algo que debe estar dentro de la esfera de lo personal. Es cierto que desde su fundación, la República ha vivido tres golpes militares, pero siempre se ha mantenido un gobierno y un parlamento. De todas formas, con el proceso de integración europea, el ejército está suavizando cada vez más su forma de actuar.

martes, 10 de febrero de 2009

Roca vende su 50% de la turca Kalevit por 18 millones

La compañía catalana firmó con Kalevit una 'joint-venture' en 1999 por la que el fabricante aportaba a la empresa catalana una capacidad productiva de 1.600.000 piezas de porcelana sanitaria destinadas al mercado turco y a la exportación.

Barcelona. La compañía catalana Roca ha vendido su participación en la empresa de sanitarios turca Kalevit Seramic Sanayi por 18 millones de euros, según informó hoy la empresa en un comunicado.

Roca firmó con Kalevit una 'joint-venture' en 1999 por la que el fabricante aportaba a la empresa catalana una capacidad productiva de 1.600.000 piezas de porcelana sanitaria destinadas al mercado turco y a la exportación.


La firma catalana participaba en un 50% del capital del fabricante turco pero no poseía la gestión en la 'joint-venture'. Con esta desinversión, Kalevit recupera el 100% de la sociedad.

Roca estaba obligada por contrato a comprar una importante parte de producción a Kalevit. Con esta desinversión y "en el marco económico actual", la compañía catalana queda libre de esta obligación de adquirir esta cantidad de piezas al fabricantes turco.

Roca se encuentra inmersa en un proceso de negociación con los sindicatos para aplicar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal presentado por la firma el pasado 19 de enero y que afectaría a 1.990 trabajadores en sus centros de Gavà (Barcelona), Alcalá de Henares (Madrid) y Alcalá de Guadaira (Sevilla), informó hoy la empresa.

La decisión pretende hacer frente a la caída de la demanda en el sector de la construcción acentuada por la actual crisis económica, que ha frenado también la actividad de reforma de viviendas, según informó la compañía. (ep)

lunes, 9 de febrero de 2009

Bernie Ecclestone se plantea dejar al circuito de Estambul sin carrera de Fórmula 1 a partir de 2011

El magnate británico ha avisado de sus intenciones al propietario del trazado

El circo de la F-1 podría no regresar al circuito de Istanbul Park, en Turquía, después del Gran Premio de 2011, según informó el domingo la prensa local. El dominical Zaman publicó que Bernie Ecclestone, que le alquila la pista a la cámara de comercio de Estambul, ha indicado que quiere romper el acuerdo.

Según el contrato del director ejecutivo de la F-1 con el circuito, sólo puede romperse el contrato con un preaviso de tres años. El presidente de la Cámara de Comercio de Estambul, Murat Yalcintas, aseguró que cree que el millonario de 78 años sólo ha dado el preaviso como medida de precaución en plena crisis financiera mundial.

Pero el director general del circuito, Can Guclu, comentaba: "Nos tememos que 2011 sea el último año que habrá F-1 en Estambul." Explicó que normalmente el proceso de conseguir una fecha en el calendario de este deporte tarda varios años. "Si queremos que el Gran Premio de Turquía siga en el calendario, tenemos que empezar a trabajar de inmediato. No podemos empezar a negociar para la carrera el último año de contrato", decía Guclu.

viernes, 6 de febrero de 2009

El Parlamento turco aprueba la firma del Protocolo de Kioto

Turquía ha aprobado la firma del Protocolo de Kioto, pacto promovido por la ONU para luchar contra el calentamiento global, con los votos favorables de 243 diputados y con tres en contra, según informó la agencia de noticias estatal, Anatolia.

"Se ha dado importancia al hecho de ser parte del protocolo a medida que el calentamiento global se convierte en la máxima prioridad y el problema más urgente a nivel mundial con el fin de demostrar la determinación de nuestro país en la lucha contra el cambio climático, así como que es un país en el que la comunidad internacional puede confiar", destaca el borrador de la ley.

El pasado mes de junio, Turquía ya mostró su intención de firmar el acuerdo, que se alcanzó en 1997 durante una conferencia celebrada en la ciudad japonesa que le dio nombre después de varios años de retraso a causa de los previsibles costes para la economía.

jueves, 5 de febrero de 2009

Un informe advierte de que el Gran Bazar de Estambul puede desmoronarse

Estambul, 4 feb (EFECOM).- Un informe municipal revela que la estructura del famoso Gran Bazar de Estambul, la principal atracción turística de la ciudad euro-asiática, corre riesgo de desmoronarse, aseguró hoy la prensa local.

Según el diario 'Hürriyet', el estudio encargado al Departamento de Bomberos de Estambul, recomienda el "cierre" del Gran Bazar, visitado cada día por unas 300.000 personas.

Hasan Firat, residente de la Asociación de Comerciantes del Bazar, denunció en declaraciones al rotativo turco que el mercado "se desliza entre uno y dos centímetros" hacia una zona en la ladera de la colina sobre la que se erige.

"Los problemas de estabilidad continúan, en cualquier momento (el bazar) podría desmoronarse", aseguró el presidente de la Asociación de Comerciantes y añadió que ya había avisado de este peligro en 2005 y "no se ha hecho nada".

Un informe de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Técnica de Estambul, publicado en el año 2000, ya explicaba que muchos de los problemas que afectan a la estructura del Gran Bazar se deben al plomo con que se recubrieron techos y cúpulas para tapar las grietas durante la década de 1980.

Construido en el siglo XV, el Gran Bazar de Estambul es uno de los monumentos más preciados de la ciudad y sus estimadas 3.000 tiendas, cafés, restaurantes y mezquitas dan trabajo a unas 25.000 personas. EFECOM amu/jk/sc (foto)

miércoles, 4 de febrero de 2009

Para el premier turco: "No toda crítica hacia Israel es antisemitismo"

AJN.- Luego de la fuerte discusión con el presidente israelí, Shimon Peres por la que abandonó el foro de Davos, en Suiza, el premier turco, Recep Tayyip Erdogan (foto), prometió cuidar de los judíos de su país de la ola de antisemitismo. De igual manera y tras una charla que mantuvo con gente de su partido, prometió seguir siendo mediador en la región.
En el momento de mayor tensión entre Ankara y Jerusalem, el premier turco, Recep Tayyip Erdogan, intentó hoy bajarle el tono al problema: "No toda crítica hacia Israel por la operación "plomo fundido" en Gaza, es antisemitismo", dijo y se comprometió a cuidar los derechos y seguridad de los judíos de su país, según informó el portal Ynet.
En respuesta a estos dichos, los líderes de la comunidad judía alabaron a Erdogan, aunque se mostraron preocupados por expresiones antisemitas en la televisión local.
Tras dialogar con gente de su partido, dijo el premier que seguirá siendo intermediario para la paz en Medio Oriente: "El rol de mediador no evita que digamos la verdad, nosotros no criticamos sólo a Israel, lo hacemos con todas las partes, incluyendo al Hamas", aclaró el mandatario.
Agregado al incidente en Davos, durante la guerra en Gaza, Erdogan tomó posición en contra de Israel e instó a las Naciones Unidas a expulsarlo de su seno
Sin embargo, hace pocos días en una entrevista al Washington Post manifestó que: "hay que hablar con el Hamas porque no respeta la elección del pueblo palestino.”
En tanto, ayer el embajador israelí en Turquía, Gaby Levi, se mostró confiado en que las relaciones "mejorarán". "Durante la guerra en Gaza hubo un distanciamiento importante, pero luego de la retirada, volvimos a conversar con la prensa y con los académicos esperando superar el enfrentamiento", concluyó el diplomático.
AD-SJS

martes, 3 de febrero de 2009

La economía turca enciende las señales de alarma para 2009

Ankara, 3 feb (EFECOM).- Los primeros datos económicos de 2009 indican que los efectos de la crisis financiera mundial golpearán duramente a Turquía a lo largo de este año e incidirá especialmente en la exportación y la producción.

A pesar de los mensajes optimistas del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, quien llegó a asegurar que la crisis no afectaría a Turquía, la prensa local informó hoy de que las exportaciones cayeron en enero de 2009 un 28 por ciento con respecto al mismo mes del año pasado.

Las primeras estadísticas del año revelan que la mayor bajada en exportaciones se registró en los sectores industriales, que conforman la parte más importante del comercio exterior turco.

Especialmente agudo fue el descenso de las exportaciones de automóviles: un 53 por ciento menos que en enero de 2008.

El Instituto Turco de Estadística (TUIK) publicó que 150.000 personas perdieron su trabajo en Turquía durante los últimos tres meses de 2008, mientras la prensa eleva esa cifra a 250.000 trabajadores despedidos durante la segunda mitad del pasado año.

El gobierno de Ankara negocia con el Fondo Monetario Internacional (FMI) la concesión de un préstamo de entre 19.000 y 25.000 millones dólares, pero, según los analistas del país euroasiático, el acuerdo no se firmará hasta pasadas las elecciones locales del próximo 29 de marzo.

El Consejo de Coordinación Económica de Turquía, una institución autónoma, ha redactado un informe cuyas conclusiones han sido enviadas a las instituciones públicas para aliviar los efectos de la crisis.

Algunas de las recomendaciones del consejo son el encargo de automóviles para renovar el parque de las instituciones estatales; el apoyo al sector turístico y el reparto de ovejas a los hogares pobres de las zonas rurales.

El ministerio de Educación está considerando distribuir leche y frutos secos de los excedentes de producción entre los aproximadamente dos millones y medio de estudiantes turcos, para así ayudar a los productores agropecuarios.

El eminente economista turco Asaf Savas Akat escribía hoy en el diario 'Vatan' que las noticias sobre la economía real son cada vez más negativas y que en enero Turquía registró los peores niveles de exportación mensual de los últimos 15 años.

"Turquía exporta menos y produce menos. Al mismo tiempo, también importa menos, porque consume mucho menos. Se está recuperando de su déficit comercial a costa de una disminución del bienestar y la producción. Es decir, es una corrección de la balanza comercial a base de empobrecerse", opinó Akat.

Durante 2008, más de 47.000 negocios y empresas hubieron de cerrar sus puertas, un 51 por ciento más que el año anterior, y se espera que esta tendencia continúe en 2009.

Pero no sólo las pequeñas compañías turcas experimentan problemas, sino que también las grandes marcas internacionales están sufriendo los efectos de la crisis económica en Turquía.

La multinacional española Inditex (Zara), por primera vez desde su establecimiento en Turquía en 1998, cerró dos de sus secciones -"Zara Underwear" y "Zara Home"- en el centro comercial Espark de la localidad de Eskisehir.

Además, la también empresa textil Kennet Cole, de EEUU, que tenía prevista su entrada en el mercado turco el próximo mes de marzo, ha pospuesto sus planes de expansión en Turquía durante un año a causa de la crisis. EFECOM dt/amu/rs/txr